LIX ASAMBLEA DE DISTRITO
LIX Asamblea Distrital — “Enviados para transformar: Restaura, Renueva y Reaviva”
Con gran gozo celebramos nuestra LIX Asamblea Distrital, Fue un tiempo poderoso y lleno de gratitud, donde pudimos recordar y dar gracias por las obras que el Señor ha realizado entre nosotros y renovar la esperanza en las promesas que Él tiene para el futuro.
Presidencia y mensajes clave
Contamos con la presencia del Rev. Carlos de la Cruz (CEA), quien presidió la jornada con liderazgo y devoción, guiando cada sesión con discernimiento pastoral.
Recibimos una palabra desafiante y edificante de nuestro Director Regional, el Rev. Jimmy de Gouveia. Su mensaje convocó a la congregación a asumir una fe activa, a profundizar en la vida de oración y a comprometerse con la misión de restaurar corazones y comunidades.
Nuestro Superintendente, el Rev. Carlos Saenz, presentó la visión estratégica y los retos para este nuevo ciclo distrital. En su intervención delineó prioridades claras para el ministerio: fortalecimiento de la formación ministerial, impulso a la evangelización en áreas urbanas y rurales, atención a las familias y fomento del liderazgo juvenil. Asimismo, extendió una felicitación especial a nuestra iglesia por su constante y ejemplar labor en la obra del Señor.
Reconocimientos y agradecimientos Se reconoció el trabajo perseverante de pastores, líderes, voluntarios y congregantes que, con entrega y sacrificio, sostienen la labor pastoral y social en nuestras comunidades. El Rev. Saenz expresó palabras de gratitud y animó a seguir avanzando con compromiso y visión renovada.
Proyecciones y llamado a la acción La asamblea dejó en claro que, como distrito, estamos llamados a ser agentes de cambio: a restaurar lo quebrantado, renovar lo desanimado y reavivar la fe. Para esto se propusieron acciones concretas.
Conclusión Terminamos esta LIX Asamblea Distrital con el ánimo renovado y el compromiso firme de avanzar en la misión que se nos ha encomendado. Con la edificante dirección pastoral recibida, la experiencia de comunión vivida y la visión trazada para el futuro, salimos enviados para transformar: restaurar, renovar y reavivar nuestras iglesias y comunidades. Que este nuevo ciclo sea de fructificación, crecimiento y abundante bendición para todo nuestro distrito.